¿Por qué se utilizan animales en investigación? Bebés prematuros

Faqs

En 1870, las tasas de mortalidad infantil alcanzaron su punto más alto, ya que casi uno de cada cuatro niños moría al nacer. Este nivel atroz generó los primeros intentos de utilizar incubadoras para ayudar a los bebés prematuros. Entre los problemas de salud que sufrían los bebés prematuros, casi la mitad de los nacidos antes de 32 semanas desarrollan problemas respiratorios. Dos acontecimientos que surgieron de la investigación con animales han tenido un gran impacto en la mejora de las tasas de supervivencia.

Incubadoras

Inspirado por las incubadoras para aves, las primeras incubadoras desarrolladas para humanos redujeron las tasas de mortalidad en más de la mitad de los bebés que pesaban menos de 2 kg. Hoy en día, dos tercios de los bebés nacidos a las 25 semanas en Inglaterra sobreviven.

Las incubadoras han aportado grandes avances para la supervivencia de los bebés prematuros, pero hay margen para seguir mejorando - por ejemplo, para que hagan menos ruido. La investigación en ratas, ratones, jerbos, cobayos y gatitos ha demostrado que los animales jóvenes, nacidos prematuros o a término, son más susceptibles a la pérdida de audición inducida por el ruido.

Los bebes prematuros alojados en unidades de cuidados intensivos tienen una probabilidad diez veces mayor de sufrir pérdida de audición, esto despertó el interés en saber si los niveles relativamente altos de ruido que se encuentran en las incubadoras actuales pueden contribuir al problema. Los experimentos con animales sugieren que sí, ya que por ejemplo las crías de las ratas son particularmente sensibles a la exposición al ruido en los primeros 22 días de vida.

Surfactantes

El desarrollo pulmonar deficiente es uno de los principales factores que limitan la supervivencia de los recién nacidos muy prematuros. A finales de 1950, los investigadores se dieron cuenta de que los bebés que morían de síndrome de dificultad respiratoria (SDR) carecían de sustancias parecidas al jabón, denominadas surfactantes, que lubrican la superficie de sus pulmones permitiendo así que se inflen y desinflen fácilmente.

Una década más tarde, las crías de conejo fueron los primeros mamíferos prematuros tratados con éxito con surfactantes de reemplazo, utilizando una mezcla hecha de pulmones de conejo adulto. No fue sino hasta la década de 1980 que los primeros bebés humanos se beneficiaron del tratamiento con surfactantes. Esta vez se obtuvo de las vacas. En la actualidad hay disponibles surfactantes sintéticos desarrollados en el Reino Unido.

Corticosteroides

Un obstetra de Nueva Zelanda estudiando el comienzo del parto en ovejas hizo otro descubrimiento que iba a mejorar significativamente las perspectivas para los bebés prematuros. Graham Liggins observó que los corderos prematuros que recibían una inyección de corticosteroides desarrollaban pulmones inesperadamente maduros.

En tres años, Liggins demostró beneficios similares en las mujeres que experimentan trabajo de parto prematuro. Investigaciones más recientes han confirmado que el tratamiento prenatal con corticosteroides reducen la mortalidad infantil y el síndrome de dificultad respiratoria (SDR).

Traducido de la web Understanding Animal Research

Comentarios

  • Amarillis Saravia Gomez: 14 oct 2013

    Excelente articulo pues siempre observamos que hay que utilizar animales sin darles sufrimiento y comprobar dichos ensayos despues en el humano ese es el aporte de los cientificos


  • Emilia Negrón Yssele: 14 oct 2013

    de gran apoyo este artículo para justificar una vez más, el buen uso de los animeles de experimentación, muy interesante


Seguiremos ofreciendo un espacio para todos aquellos que quieran participar y colaborar en esta cruzada educativa, porque tenemos muy claro que estaremos constantemente: “Aprendiendo de los Animales de Laboratorio”.

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